SU CUENTA
Mi panel
Información personal
Pedidos
Direcciones
Lista de deseos
Acceso B2B
Recambios EcoGas- Alternative Fuels / SEGIMON AUTOMOCIÓ, SL
Camí Antic de Vic, 29
08520 Corró d’Avall, Barcelona
Contáctanos
Llámenos (+34 938 616 339)
info@recambiosecogas.com
Recambios EcoGas- Alternative Fuels / SEGIMON AUTOMOCIÓ, SL
Camí Antic de Vic, 29
08520 Corró d’Avall, Barcelona
Contáctanos
Llámenos (+34 938 616 339)
info@recambiosecogas.com

Flashlube nació en Melbourne en 1986 para resolver un problema concreto: las válvulas de los coches de gas se rompían antes de tiempo. Cuatro décadas después, los aditivos Flashlube se venden en los cinco continentes y siguen siendo la referencia mundial en protección de válvulas y limpieza de inyectores para motores GLP.
Hay marcas que se vuelven sinónimo de una categoría. En el mundo de los aditivos para vehículos a gas, Flashlube es una de ellas. Si has llevado un coche GLP a un taller especializado en algún momento de los últimos veinte años, lo más probable es que el mecánico te haya hablado de “echarle Flashlube” como si la marca y el producto fueran la misma cosa.
La historia de cómo una pequeña empresa familiar de Melbourne acabó protegiendo motores en Madrid, Lisboa, Roma, Buenos Aires o Dubái es, a partes iguales, una historia de ingeniería práctica y de oportunidad: cuando los coches de gas empezaron a popularizarse en los años 80, alguien tuvo que resolver el problema técnico que nadie se atrevía a contar a los clientes.
El fundador de Flashlube fue Wolfgang Kluenner, un ingeniero alemán emigrado a Australia. Por entonces el GLP era un combustible barato y abundante en el país y muchos taxis, furgonetas y flotas rurales empezaban a convertir sus motores de gasolina a gas autógeno. Pero apareció un problema serio: los motores se “comían” las válvulas mucho antes de tiempo.
Kluenner desarrolló el primer Valve Saver Fluid, un aditivo que se introducía de forma controlada en el circuito de admisión de gas para devolver al motor la lubricación que el GLP no podía aportar por sí solo. El producto funcionó. Tanto, que se convirtió en estándar en flotas de taxis australianas y, en pocos años, empezó a cruzar fronteras.
Para entender por qué Flashlube tiene sentido, hay que entender qué pasa dentro del motor cuando quemas GLP en vez de gasolina. La respuesta corta: el gas arde a más temperatura y no aporta los lubricantes que sí aporta el combustible líquido.
La gasolina, sobre todo la antigua con plomo, dejaba una microcapa lubricante sobre la válvula de escape y su asiento en cada explosión. Esa película amortiguaba el impacto mecánico y disipaba calor. El GLP no la tiene. Resultado: la válvula golpea el asiento “en seco” miles de veces por minuto y, con el tiempo, se hunde literalmente en la culata. Ese fenómeno se llama VSR (Valve Seat Recession), y es la causa número uno de averías graves en motores GLP mal mantenidos.
Si conduces un coche de GLP sin protector de válvulas, estás haciendo que la culata trabaje en condiciones para las que originalmente no fue diseñada. Puede que el motor aguante 200.000 km. O puede que a los 80.000 te haga una reparación de varios miles de euros.
El Flashlube Valve Saver Fluid es un líquido sintético no tóxico que se almacena en un pequeño depósito independiente en el vano motor. Un sistema de dosificación (mecánico o electrónico, según el kit) inyecta una cantidad mínima del aditivo en el circuito de gas justo antes de que entre al motor.
Esa dosis se vaporiza junto al GLP y entra a la cámara de combustión recubriendo el asiento y el cuello de la válvula con una micropelícula lubricante. La cantidad es ridícula —del orden de 1 ml por cada litro de gas consumido— pero suficiente para devolver al motor la lubricación que perdió al pasar de gasolina a gas.
El resultado, comprobado en millones de coches en todo el mundo: válvulas que duran lo mismo —o más— que las de un motor de gasolina equivalente, sin pérdida de potencia ni consumo extra significativo.
Con los años, Flashlube añadió un segundo producto pensado para los problemas que aparecen en motores GLP modernos con inyección secuencial: la suciedad acumulada en los inyectores de gas y de gasolina.
Aunque el GLP es un combustible “limpio”, la realidad es que los motores bifuel también queman gasolina en arranques en frío y en regímenes altos. Y ahí entran en juego todos los problemas clásicos de la gasolina moderna: depósitos, gomas, residuos de combustión que ensucian los inyectores y empeoran el rendimiento.
Aditivo de uso continuo. Se dosifica automáticamente con el consumo de gas. Su misión es evitar el VSR y prolongar la vida de la culata.
Aditivo de mantenimiento. Se añade al depósito de gasolina cada 5.000–10.000 km para mantener limpios inyectores, válvulas y cámara de combustión.
La filosofía es clara: el Protector evita el desgaste. El Limpiador mantiene la eficiencia. Usados juntos, son el kit de mantenimiento básico de cualquier coche GLP que aspire a llegar a los 300.000 km sin tocar culata.
Haz nuestro diagnóstico online en 4 minutos y te decimos exactamente qué mantenimiento toca.
Una de las cosas que más llama la atención al mirar la trayectoria de Flashlube es que, a diferencia de tantos productos automotrices que se quedan en su mercado de origen, este nunca dejó de exportar. Cuarenta años después del primer envase fabricado en Australia, el producto se vende —con la misma formulación y la misma marca— en prácticamente todos los continentes.
Eso, en un mundo donde los aditivos suelen ser productos muy localistas y de marca blanca, es un fenómeno raro y, sobre todo, una validación industrial bastante rotunda: si el mismo aditivo funciona igual de bien en un taxi de Sídney que en un Dacia Sandero ECO-G de Tarragona, es porque la formulación está sólidamente probada.
En Recambios EcoGas trabajamos con varias marcas de protectores de válvulas (Flashlube, MetalLube, V-LUBE, P1000, ValveCare). Las vendemos todas porque cada taller tiene su preferencia y todas cumplen su función. Pero cuando un cliente nos pregunta por cuál empezar, en el 90% de los casos respondemos lo mismo: Flashlube.
Las razones son tres, principalmente:
A todo eso hay que sumar que Flashlube ofrece también el Limpiador de Inyectores GLP, algo que muchos competidores no tienen en gama. Para un cliente final, poder cubrir ambos frentes —protección continua + limpieza puntual— con una sola marca simplifica mucho el mantenimiento.
Todos los productos son originales, importados directamente desde Flashlube Australia. Stock permanente en nuestro almacén de Corró d’Avall y envío en 24 horas a península.
Nuestro equipo técnico te ayuda a decidir entre los formatos y a configurar el kit de dosificación adecuado para tu motor.
Hablar por WhatsApp +34 611 060 221 · info@recambiosecogas.com · 938 616 339